La joya de la despensa. Este jamón procede de cerdos ibéricos cruzados al 50%, criados en libertad en la dehesa y alimentados con bellotas durante la montanera. Eso se traduce en un sabor profundo, elegante y lleno de matices, con la jugosidad y el aroma inconfundible del auténtico bellota. Perfecto para los momentos en los que quieres sorprender… o darte un capricho de verdad.